Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2015.

PROGRAMA ESQUÍ PARA TODOS 2015-2016

20151105225032-raul-simon.jpg

La Escuela de Esquí de Formigal con el apoyo de la Fundación Deporte Solidario y Aramon, organiza el programa ESQUI PARA TODOS, que pretende acercar el deporte del esquí a las personas con discapacidad visual.

El programa ofrece:

*DE LUNES A VIERNES*

Forfait de día y profesor-guía 3 horas  35€

Alquiler de esquís 10€

*FINES DE SEMANA Y FESTIVOS*

Forfait de día y profesor-guía 3 horas por 42€

Alquiler de esquís 10€

 

Para Reservas e Información:

Teléfono: 974 490135

Email: info@escuelaesquiformigal.com 

 

¡Ánimo y a esquiar!

05/11/2015 20:57. AMENADI #. CURSOS Y TALLERES

ASPE por Raul Simon Franco

20151116180225-aspe.jpg

Aprovechando que las previsiones del tiempo son perfectas, mi ya habitual compañero Sergio Pastor y yo decidimos subir el Aspe (2645 m), por su corredor NE desde el parking de Candanchú, ya que la ruta de bajada va a ser por Loma Verde y el recorrido se alargará bastante.

Estábamos preparados para subir con nieve desde el propio parking, sin embargo esta no aparece hasta la base del pico, lo que hace más rápida nuestra marcha y nos permite subir a buen ritmo.

Una vez en la base, ascendemos por una zona de nieve algo helada en la primera capa y blanda por debajo. A partir de aquí, el resto del camino hasta el final del corredor, lo hacemos con crampones y el piolet en la mano.

Justo al inicio del corredor, nos encontramos un grupo de montañeros que suben desde Rioseta, los cuales se echan atrás por no llevar el material adecuado para enfrentar el siguiente tramo.

Empezamos la parte difícil de esta vía con zonas de hasta 55 grados de inclinación, lo cierto es que con la vista en el suelo y un paso tras otro, llegamos a la antecima casi sin darnos cuenta. De aquí y hasta la cima, dejamos el material atrás y recorremos el tramo que nos queda con lo justo, que en mi caso, como consecuencia de mi baja visión, incluye mis dos bastones que siempre vienen conmigo ya que me resultan de gran ayuda.

Una vez en la cima, nos hemos ganado un buen almuerzo. A pesar de mi falta de agudeza visual, puedo percibir la sensación de amplitud y superación que siempre regala una cima.

Descendemos por la cara sur, hacia la brecha del Aspe, para llegar a Loma Verde y seguir el camino de vuelta hacia la cueva de “los contrabandistas”, pues sabemos que es la referencia del paso de la ruta. El camino se hace muy duro, ya que se trata de una enorme morrena con unos centímetros de nieve cubriendo las piedras sueltas. Son numerosos mis traspiés, pero afortunadamente, sin consecuencias.

Tras varias horas, pasamos por la cueva y afrontamos los últimos metros por un bonito bosque que nos acompaña hasta el final de la ruta.

Mi conclusión como discapacitado visual es que es un ascenso asequible con una buena condición física y el material adecuado, que requiere el apoyo de un guía sobre todo en determinados puntos del descenso. Animo a las personas en situación parecida a la mía, ya que la fama del ascenso al Aspe es muy merecida.

 



BAJA VISIÓN EN ADAMELO

20151116182622-adamelo.jpg

Gracias a la FAM y a su responsable de la vocalía de discapacidad Germán López, tengo la oportunidad de ascender el espolón Adamelo (200 metros, V+), en los Mallos de Riglos.

A pesar de la experiencia que voy adquiriendo en el rocódromo, no deja de generarme cierta inseguridad realizar una vía de varios largos en roca.

Llega el momento, nos presentamos en la base de la vía y German va abriendo en todo momento debido a mi dificultad en poder encontrar cada parabol. Tengo cierto nerviosismo que es apaciguado por la gran experiencia que German tiene como alpinista y escalador.

Mi forma de asegurar se basa en cómo se mueve la cuerda, y trato de prever los movimientos que German me pedirá pero, obviamente, no lo veo. En competición utilizamos comunicadores bluetooth a través de los que podemos hablar en todo momento, pero este no es el caso.

Cuando llega mi turno, noto enseguida que las posibilidades de agarre de manos y pies son muchas, y me resulta relativamente asequible ir ascendiendo, pero noto una gran diferencia de agilidad en los pies ya que no existe el contraste que hay en un rocódromo para colocarlos. Puesto que mi experiencia se basa en rocódromo, hay pasos en los que me siento más seguro cogiendo pequeños salientes de regleta que grandes volúmenes de adherencia, puesto que es a lo que estoy acostumbrado. Aunque nunca se si he elegido el mejor, dentro de las posibilidades.

El único paso que requiere algo de dificultad es un 6 A, en el segundo largo, pero he de reconocer que subiendo de segundo la parte psicológica es distinta.

Vamos ascendiendo a un buen ritmo y, en un tiempo inferior al que German había previsto, conseguimos llegar al collado en el que el ambiente alpino hace que las sensaciones sean impresionantes. A esto se suma que es una zona en la que he pasado mucho tiempo en mi infancia y siempre veía a los escaladores como superhombres, impresionado al verlos subir por esas paredes.

Dejamos abierto para siguientes jornadas hacer el ascenso al Pisón, como excusa para volver pronto.

El descenso es una parte también entretenida para mí, con largos de 25 metros y un penúltimo rapel volado de 35, que no deja de ser bonito de hacer.

Nos quedamos con ganas de volver pronto y aprovecho de nuevo para agradecerle a Germán que dedique su tiempo y esfuerzo en fomentar el deporte de montaña entre los discapacitados.

Raúl Simón Franco



Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris